Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades
1 de enero de 2027
Primera fecha de entrada en vigor. Si tu negocio tributa por Sociedades, el sistema con el que facturas tiene que estar adaptado para entonces.
Verifactu
Si facturas con software propio, con un ERP que ya tiene años o con métodos que no cumplen los requisitos, hay trabajo técnico por delante. Lo hacemos nosotros: miramos qué tienes, te decimos qué le falta y lo implementamos.
Qué obliga y desde cuándo
Esto es lo que está confirmado sobre plazos y formas de cumplir. Lo demás te lo dirá tu asesoría, que es a quien corresponde.
Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades
1 de enero de 2027
Primera fecha de entrada en vigor. Si tu negocio tributa por Sociedades, el sistema con el que facturas tiene que estar adaptado para entonces.
Resto de obligados, autónomos incluidos
1 de julio de 2027
Seis meses después entra el resto. Que la fecha sea más tarde no significa que el trabajo sea menor: depende de lo que haya montado debajo.
El sistema remite los registros de facturación a la AEAT.
El sistema no envía nada, pero tiene que firmar los registros, encadenarlos entre sí y conservarlos.
Cuál de las dos encaja mejor depende de cómo esté construido tu sistema y de cómo trabajéis por dentro. Es una de las cosas que se decide en el diagnóstico, y no siempre gana la misma.
A quién aplica
Aplica a quien factura con software, sea cual sea su volumen. Facturar poco no deja a nadie fuera.
Casos que nos encontramos
Si tu caso concreto entra o no, y en qué fecha, es una determinación fiscal: te la tiene que confirmar tu asesoría. Lo que resolvemos nosotros es la parte técnica, una vez sabes que te toca.
Tres puntos de partida
Casi todo el mundo llega en una de estas tres situaciones. El trabajo es muy distinto en cada una, y el precio también.
Tenéis una aplicación vuestra —hecha en casa o por un proveedor— que emite las facturas. Al ser vuestra, se puede modificar por dentro.
Qué hacemos
La lista técnica concreta de lo que hay que tocar se cierra en el diagnóstico, cuando ya sabemos cómo está construido tu sistema.
Facturáis con un programa comprado hace tiempo, o con un ERP cuyo fabricante ya no lo actualiza —o ni siquiera existe—. El programa no es vuestro, así que no se puede modificar por dentro.
Qué hacemos
Las facturas salen de una plantilla de Excel, de un Word, o directamente de un talonario en papel. No hay sistema que adaptar: hay que montarlo.
Qué hacemos
Si facturar con una hoja de cálculo o a mano entra o no en el ámbito de la norma es una determinación fiscal: te la confirma tu asesoría. Lo nuestro es la parte técnica, una vez sabes que te toca.
Qué no hacemos
Esto suele ahorrar una conversación incómoda más adelante, así que va por delante.
No interpretamos la norma por ti ni sustituimos a tu gestor. Si hay duda sobre qué te obliga y desde cuándo, la respuesta es suya, no nuestra.
Adaptamos el sistema a los requisitos técnicos de la norma. La responsabilidad de cumplir sigue siendo del obligado tributario, y nadie de fuera puede asumirla por él.
No emitimos certificados de conformidad. Lo que entregamos es el trabajo técnico y la explicación de qué se ha hecho.
Nos quedamos en el sistema que emite las facturas. Lo que va después —modelos, libros, declaraciones— es terreno de tu asesoría.
Si tu programa actual va a actualizarse solo, te lo decimos en el diagnóstico y ahí se acaba. Preferimos perder el encargo a cobrarlo dos veces.
Precios
No hay tarifa cerrada porque no hay dos sistemas iguales: el mismo trabajo sobre un sistema documentado o sobre uno que nadie toca desde hace ocho años no cuesta lo mismo. Lo que sí hay es un método, y lo conoces antes de que empecemos.
Treinta minutos, por teléfono o videollamada. Miramos con qué facturas hoy y qué le falta. Salgas o no con presupuesto, te vas sabiendo a qué te enfrentas.
Con el diagnóstico hecho ya se sabe qué hay debajo, así que el presupuesto va cerrado: qué se hace, qué no se hace, cuánto cuesta y en cuánto tiempo. Nada de «según se vaya viendo».
En un sistema antiguo siempre aparece algo. Cuando pasa, te lo contamos y decides tú si entra o no. Lo que no va a pasar es que te enteres al recibir la factura.
Lo encarece
El sistema no está documentado y no queda nadie de quien lo montó.
Lo abarata
El sistema está documentado o lo mantiene alguien que sigue disponible.
Lo encarece
Hay que migrar años de histórico, con series de numeración vivas.
Lo abarata
Se empieza con el ejercicio nuevo y el histórico se queda donde está.
Lo encarece
El fabricante del programa no colabora, o directamente ya no existe.
Lo abarata
El fabricante da soporte, documentación o una vía de exportación.
Lo encarece
Hay varias personas o varios puntos de venta que formar.
Lo abarata
Factura una sola persona desde un solo sitio.
Y lo que no cambia: si en el diagnóstico vemos que tu programa actual va a actualizarse solo, te lo decimos y ahí acaba. Preferimos perder el encargo a cobrarlo dos veces.
Diagnóstico gratuito
Déjanos tu nombre y un teléfono o un correo, lo que prefieras. Miramos con qué facturas hoy y te decimos qué hay que hacer. Sin compromiso y sin coste.
Preguntas frecuentes
No necesariamente. Si tu sistema se puede adaptar, se adapta: es casi siempre más barato y menos molesto que cambiar de herramienta. Cambiar solo tiene sentido cuando el sistema actual no se puede tocar o cuando tocarlo cuesta más que sustituirlo. Eso se sabe en el diagnóstico.
Depende de cómo esté montado tu sistema y de cómo trabajéis. La modalidad Verifactu envía los registros a la AEAT; la modalidad no Verifactu no envía, pero obliga a firmar los registros, encadenarlos y conservarlos. Lo vemos en el diagnóstico y te explicamos qué implica cada una en tu caso concreto.
Depende por completo de con qué se empiece: no es lo mismo tocar un desarrollo propio bien documentado que migrar desde un programa cuyo fabricante ya no existe. El plazo te lo damos por escrito al cerrar el presupuesto, antes de empezar, no sobre la marcha.
Puede que no, y si es así te lo diremos en el diagnóstico sin cobrarte nada. Lo que sí conviene es pedirle por escrito qué va a actualizar y cuándo: es la diferencia entre estar tranquilo y estar confiado.
Sí, y suele ser lo más rápido. Tu asesoría sabe qué te obliga y nosotros sabemos cómo implementarlo. Si nos pones en contacto, hablamos con ellos directamente y te ahorras hacer de intermediario.
No. Somos un estudio de desarrollo de software. Hacemos la parte técnica: tocar el sistema que emite tus facturas para que cumpla los requisitos. La interpretación de la norma y tus obligaciones fiscales corresponden a tu asesoría.
Somos de Montijo, en Badajoz, y trabajamos en remoto con toda España. Si el caso pide vernos en persona y estás cerca, vamos.
¿Tu duda no está aquí? Pregúntanosla en el diagnóstico, que para eso no cuesta nada.